Opinión personal
Después de todo lo acontecido en el anterior libro, estaba deseando leer esta segunda parte, la cual he disfrutado mucho y me ha dejado con muchísimas ganas de más. El mes de enero fue para Candela muy importante, comenzaba así su aventura con
Los chicos del calendario y lo hacía con un candidato muy particular, Salvador, su jefe y alguien que la dejaría hecha un mar de dudas y con los sentimientos a flor de piel. Pero había que seguir, y por delante les esperaban los chicos de febrero, marzo y abril.
Candela ya ha elegido candidato para febrero, y pone rumbo hacia Granada de donde es el chico con el que tendrá que pasar todo el mes. Jorge, es un exfutbolista, se dedica en la actualidad a entrenar a un grupo de niños. Desde el primer momento, entre ellos surge muy buena química, ya que Jorge parece un chico agradable y simpático. Con marzo conoceremos a Víctor, un químico con un carácter bastante peculiar que no le pondrá la cosas fáciles a Candela, pero que supondrá todo un reto para ella, y con abril llegará Bernal, un seductor nato, que pasa sus días dedicados a la arqueología. Todos ellos muy diferentes, pero con vidas personales muy interesantes que han hecho que Candela se involucre mucho. Sus historias me han encantado.
En estos tres meses, Candela vivirá nuevas experiencias, nos volverá a contar a través de las redes sociales sus momentos con los nuevos chicos, y cada vez se sentirá más suelta y segura a la hora de decidir por ella misma, hasta ahora había estado aletargada viviendo en un mundo ficticio junto a Rubén, pero se ha dado cuenta de que ella es la única con el poder de tomar las riendas de su vida.
La historia vuelve a estar narrada desde la perspectiva de Candela, haciéndonos partícipe de todo lo que está viviendo, sus sentimientos, pensamientos y cómo Salvador sigue ahí metido en su cabeza y no es capaz de dejar pasar un solo día sin pensar en él, ya que lo ocurrido en el anterior libro, la dejó muy tocada y con mil preguntas. Así que, a medida que Candela sigue su viaje de ciudad en ciudad y conociendo a los nuevos candidatos, también vamos viendo cómo su historia con Salvador no ha terminado, está más presente que nunca y quiere llegar al fondo de todo, saber qué oculta Salvador, y por qué no termina de abrirse a ella. Sin duda, ha sido uno de los misterios que nos acompañan en esta segunda parte, haciendo que por mi cabeza rondaran mil preguntas como a Candela, y que en ninguna encontrara de momento respuesta alguna. Salvador es un personaje tan interesante como hermético, y con sus continuos cambios, ha hecho que mis ganas de conocerlo y saber por qué actúa como lo hace, me mantuvieran en un estado de ansia continua, es un personaje muy interesante que aún tiene mucho que decir.
-¿Puedo decirte que estás guapísima?
-Puedes.
Se rió y sé que me vio temblar.
-¿Y puedo decirte que si pudiera te sacaría de aquí ahora mismo y buscaría un lugar donde estar solo y poder bajarte esta cremallera -la tocó con los dedos- y besarte la espalda hasta que...
-No -carraspeé y tragué saliva-... no puedes decírmelo.
Si seguía así, iba a derretirme en medio de la pista de baile y la gente de Granada ya había tenido un espectáculo con el beso de Jorge. Además, si Salvador seguía diciéndome estas cosas, el mío no sería para todos los públicos.
Como ya me ocurrió en su antecesor, la forma de su autora de contarnos la aventura que está viviendo Candela, es uno de los puntos fuertes de la historia, es todo muy real, cercano, y las páginas se leen sin apenas darte cuenta, porque te involucra mucho con el personaje y todo lo que está viviendo en cada momento.