Andrea Tomé
(Plataforma Neo)
Páginas 268
Victoria y Kenji comparten un secreto: las cicatrices que recorren sus muñecas. Para ella, los días transcurren contando calorías e intentando que su hermana no la obligue a comer más de lo que ella considera suficiente. Él vive escondiendo las marcas de su pasado bajo tatuajes y trabajando de sol a sol en un bar para amantes del rock. Ambos están solos, aislados del mundo… Hasta que Kenji descubre a Victoria en los baños del bar donde trabaja rodeada de un charco de sangre. Todos creen que ha intentado suicidarse, porque sufre anorexia, porque su novio acaba de dejarla, porque en definitiva parecía inevitable. Pero nadie la entiende realmente… hasta entonces.Victoria y Kenji se mueven a la velocidad de la vida e, inevitablemente, acabarán encontrándose.
Corazón de mariposa de Andrea Tomé ha sido la ganadora de la segunda edición del Premio la Caixa. Entre sus páginas nos vamos a encontrar una historia dura y realista, de una enfermedad que está muy presente en la sociedad y que poco se sabe de ella, llegando hacerse perjuicios desafortunados sin saber lo realmente duro que es para quién la padece.
Victoria es una chica de diecinueve años que padece anorexia bulimia, su vida gira constantemente en contar las calorías que consume, para ella el tener que alimentarse es un calvario y algo que le condiciona su existencia. Se ve y se siente gorda, pero no es algo superficial para querer estar delgada, no, es un problema psicológico que la hace que se sienta así y eso la lleva a tener un trastorno alimenticio poniendo en riesgo su vida. Durante su lectura he tenido muchos sentimientos, mientras más conocía a Victoria más intentaba ponerme en su lugar y lo cierto es que he llegado a tener miedo y he intentado entenderla, pero es complicado y difícil meterse en la piel de ella. Este tipo de enfermedad no es soló dura para quién la padece, sino también para los que están a su alrededor, su familia, amigos, que ven como se consume sin poder hacer nada. Ella es consciente, pero su mente y lo que siente, no lo puede controlar, es superior a ella. A pesar de su extrema delgadez, se ve gorda y no hay nada que la haga pensar lo contrario. La comida es como el demonio que la tienta, y no caer en la tentación es duro y un calvario que forma parte de su vida, su mundo. Un mundo, que gira en torno a calorías y las escasas que llega a consumir, a quemarlas.[...] Porque estoy gordísima y nadie más que yo parece verlo. Porque mis lágrimas ya están secas. Porque es el único modo que tengo de dejar de sufrir. Porque necesito castigarme desesperadamente. Porque quieren alimentarme como si fuera ganado. Porque estoy atrapada dentro de un cuerpo que solo me provoca asco. Porque no merezco vivir así [...]
También tenemos el personaje de Kenji, un chico con otro tipo de problema que se cruzará en el camino de Victoria, por la que enseguida sentirá empatía y querrá llegar a conocerla e ir más allá con ella. Su relación está llena de momentos duros, pero también tiernos y bonitos. Dos personas con problemas que intentan salir adelante en el día a día, en una sociedad que no los entiende y que juntos se unirán para poder volver a ver de nuevo salir el sol que les alumbre sus vidas.
Mas coches volvieron a pasar, dibujando sombras alargadas sobre la piel de Kenji y la mía. Él dio una calada más a su cigarrillo, creando un anillo plateado con el humo que ondeó en el aire hasta, finalmente, desaparecer.
–Siempre me ha gustado esa idea –confesó–. Pensar que puedes alejar el invierno de ti solo con tu ingenio. Y poder concentrarte en el calor de la primavera.
Cerré los ojos. Yo también lo creía.
Como he comentado es un historia dura, cruda, me ha gustado mucho la forma de narrar de la autora, directa, sin tapujos, transmitiendo perfectamente los pensamientos, metiéndote en el mundo de Victoria, y haciéndolo de una forma que traspasan las páginas y te toca la fibra. Me ha parecido muy valiente por su parte, puesto que la autora ha sufrido esta enfermedad y por lo tanto Corazón de mariposa cobra mucho realismo, aunque Andrea Tomé deja claro en el libro que esta no es su historia.
Me ha gustado leer Corazón de mariposa, y poder llegar a entender, sentir, lo que la autora con la historia de Victoria nos ha querido trasmitir. Una enfermedad conocida, pero de la que poco se sabe como es realmente, y a lo que se tienen enfrentar cada día las personas que la padecen. Una realidad dura, la que encontraremos entre sus páginas, que a mí me ha merecido la pena leer.
